Condenan a 19 años al ex-monitor del colegio Sant Agustí por abusar sexualmente de cuatro alumnos

El hombre se aprovechó del ambiente de "relajación, confianza y camaradería" para abusar de los menores de edad.

El ahora condenado fue detenido hasta en dos ocasiones por la Policía Nacional.

La Audiencia Provincial de Palma ha condenado a 19 años de prisión al ex-monitor del colegio palmesano de Sant Agustí, tras considerar probado que cometió dos delitos de abuso sexual a menores de 16 años -uno de ellos continuado-, además de otros delitos de elaboración y tenencia de pornografía infantil, y corrupción de menores.


Según queda recogido en la sentencia, Samuel A.R. se aprovechó del ambiente de «relajación, confianza y camaradería» creado por él mismo a partir de sus diversas funciones de responsabilidad en el centro escolar, para «realizar actos de carácter sexual y ánimo libidinoso sobre algunos menores».


El veredicto de la Audiencia deja claro que el ahora condenado -que cumple prisión provisional desde el momento de su detención, hace algo más de un año- abusó sexualmente, entre los años 2015 y 2018, de hasta cuatro menores, de 11 y 12 años, que había conocido en el colegio palmesano.


La investigación arrancó en el mes de mayo de 2018, cuando la madre de un alumno menor interpuso una denuncia en la que señalaba al monitor en cuestión. Sostenía la mujer que, en varias ocasiones, y aprovechando que se encontraba a solas con su hijo, Samuel A.R. le había requerido para que se bajase los pantalones con la intención de abusar de él sexualmente. En aquella primera denuncia, la familia del menor ya explicaba que el monitor disponía de una cámara de vídeo con la que grababa sus acciones.


A raíz de la denuncia, se inició una investigación por parte de la Policía Nacional que supuso la detención, el 28 de mayo, del autor por un delito de abuso sexual a menores. Además, se llevó a cabo un registro en su domicilio, que dio como resultado la intervención de multitud de material informático, que tras su análisis y estudio, corroboró lo expuesto por los menores. Los agentes requisarían una cámara de vídeo en la que grababa sus «fechorías», así como material pedófilo.


La trascendencia que alcanzaron los hechos en la prensa local permitió que salieran a la luz nuevas víctimas denunciando abusos similares.


Los menores referían que en su momento no habían dicho nada porque, por un lado habían accedido a las peticiones del monitor por tratarse de una persona de confianza, y porque por otro lado, aquél les había advertido para que no dijeran nada.


Tanto la Policía como los miembros del centro escolar destacaron desde el primer momento la «impecable» actuación del equipo directivo de Sant Agustí, que actuó con celeridad y activó todos los mecanismos a su alcance.


El colegio ofreció su total colaboración con la Justicia para tratar de esclarecer lo sucedido. Al mismo tiempo, la directiva mostró su apoyo a los alumnos afectados y a sus familias, con quienes se estuvo en «contacto permanente». También desde Escola Católica, la patronal a la que pertenece el colegio Sant Agustí, trasladaron un mensaje de «tolerancia cero» hacia estos temas.


El juicio se celebró el mes pasado a puerta cerrada para proteger la intimidad de los menores. En él, la Fiscalía solicitaba para el acusado 31 años de cárcel, mientras que la defensa pedía la libre absolución. El tribunal censura que durante el juicio, el monitor intentara fingir una enfermedad mental que realmente no padece, tratando así de hacer ver que no conocía hasta qué punto se extendía la gravedad de los hechos por los que se le estaba juzgando.


En todo caso, y pese a los 19 años de prisión que figuran en la condena, Samuel A.R. no deberá cumplir más de 15, debido a que la pena más grave por la que se castiga es de cinco años y un día por abuso sexual, y según el Código Penal el máximo efectivo de la condena no puede superar el triple del tiempo que conlleve la pena más grave.


Además de la condena privativa de libertad, el ex-monitor, defendido por el abogado Eduardo Luna, deberá indemnizar a las víctimas, en concepto de responsabilidad civil, por valor de 11.600 euros.


Información Extraída de:

Prensa Digital El Mundo (www.elmundo.es)

https://www.elmundo.es/baleares/2019/10/15/5da5699a21efa049178b45f2.html


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